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La miseria del Egoísmo

El Egoísmo

se denomina la actitud de quien manifiesta un excesivo amor por sí mismo, y que solamente se ocupa de aquello que es para su propio interés y beneficio, sin atender ni reparar en las necesidades del resto. La palabra, como tal, proviene del latín ego, que significa ‘yo’, y se compone con el sufijo -ismo, que indica la actitud de quien solo manifiesta interés por lo propio. El egoísmo también puede reconocerse en todas aquellas acciones realizadas por interés personal, para provecho propio, y sin mirar en las necesidades, opiniones, gustos o intereses de los demás. Los actos así realizados pueden calificarse de egoístas. Como tal, es una actitud que dificulta la relación con el prójimo, pues la persona egoísta trata y hace sentir a los demás como si no existieran, o como si sus preocupaciones o ideas no importaran. De allí que también se lo compare con el individualismo.




En este sentido, el egoísmo es un antivalor, opuesto a valores tan importantes para la convivencia humana como la solidaridad, La gratitud o el altruismo.

Egoísmo moral

En Filosofía, el egoísmo moral o ético es un sistema de pensamiento filosófico según el cual las personas siempre obran para su propio provecho, pero de manera ética y racional, con respeto al otro, obedeciendo al sentido común, y honrando axiomas del estilo “no hagas a los demás lo que no quieres que te hagan a ti”.



Egoísmo según la Biblia

El egoísmo es una actitud que se opone al amor al prójimo, predicado por la fe cristiana. A este respecto, en el texto bíblico se señala:

“Nada hagáis por egoísmo o por vanagloria, sino que con actitud humilde cada uno de vosotros considere al otro como más importante que a sí mismo, no buscando cada uno sus propios intereses, sino más bien los intereses de los demás” (Filipenses, II: 3-4).



Egoísmo en Psicología

Desde una perspectiva psicológica, el egoísmo alude a un conjunto de conductas del ser humano que se pueden manifestar en:
  • egotismo, que es el sentimiento de quien tiene una idea exagerada de su propia importancia;
  • egocentrismo, que es la actitud propia de quien cree que todo gira únicamente en torno a sus intereses, y,
  • asocial, que es la de quien no muestra ningún interés por las demás personas ni por integrarse en la vida social.





El egoísmo en la familia

Existe la idea generalizada de que no hacer lo que otros esperan de nosotros es una forma de egoísmo, y esto se utiliza como arma de manipulación. Una vez que concluye la infancia, nos convertimos en sirvientes de nuestros padres, ya que esperan que les devolvamos los años de entrega supuestamente desinteresada. Cuando comenzamos a buscar nuestro propio camino, se nos condena, se nos reprocha y se nos etiqueta de desconsiderados y desagradecidos.






¨Que nadie busque sus propios intereses, sino los del prójimo.¨

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